El español estándar o general es la variedad del español que, tanto a nivel oral como escrito se atiene a la norma culta de todos los países hispanohablantes. Por tanto, es el español correcto tanto en lo que se refiere a su gramática y en cuanto al léxico; es decir, es correcto en la construcción de sus oraciones y a las palabras que emplea. Afortunadamente, el español se habla en vastas áreas geográficas y en cada una de estas regiones y países incluye otras palabras, expresiones, dichos, giros y construcciones que se añaden al español general y que se consideran correctos en esas áreas.

Todos los hispanohablantes debemos dominar este registro del español, porque es el que permite que nos podamos entender correctamente entre todos los hispanohablantes y garantiza la unidad futura del idioma. Sin él, sin la ortografía y la gramática correcta, nuestro idioma desaparecería en pocas generaciones, con lo que seríamos más débiles y pobres, pues perderíamos el privilegio de entendernos como hoy hacemos.

Es por ello que es el que se debe enseñar en todos los colegios e institutos de cada país y aunque luego en cada zona se enseñe el español adicional correcto de cada lugar.

No es una persona culta quien no domina esta variedad del español y no sabe distinguir lo que es común a todos los hispanohablantes de lo que no lo es.

El registro coloquial es la variedad del español que empleamos cuando nos dirigimos a nuestro iguales (amigos y familiares) en contextos informales. En él se dan más rasgos dialectales que en el español estándar. No garantiza la pervivencia del idioma y por ello hay más diferencias en su uso de una zona a otra, pero es el que empleamos a diario y es fundamental para la comunicación cotidiana.

Así que el ejercicio consiste en escuchar las audiciones y determinar quienes se expresan en español estándar y quienes no e identificar en cada caso los rasgos dialectales que aparecen.

Aquí tenemos la variedad andaluza del español en su registro coloquial y con algún vulgarismo, como “azín” por “así”. Los rasgos del andaluz que aparecen son los siguientes:

Relajación de |x|
Aspiración de -s
Pérdida de la -d-
Ceceo
Seseo
Andalucismo “cate”
Perdida de -r-
Perdida de la -i

Aquí observamos una variedad del español central, pues ambos interlocutores diferencian entre |s| y ||. Además se ve el carácter culto de ambos interlocutores por su léxico abstracto y por su sintaxis compleja con un alto grado de subordinación.

Esta es la variedad andaluza del español con seseo, aspiración de la -s y relajación de |x|, pero en un español estándar pues es una canción lírica.